







Pero es probable que el carácter social del arte afectara menos al arte que a la sociedad si se descuidara su importancia específicamente artística. es sin duda posible contemplar los fenómenos del arte desde un punto de vista estrictamente sociológico, se puede incluso reconocer que esta consideración, en la medida en que contribuye a la reconstrucción histórica, facilita la comprensión y la interpretación del arte y se convierte así en un instrumento útil y a veces indispensable para el critico; pero el discurso resultante no se refiere al arte como tal, pues las categorías que utiliza, lejos de ser estéticas, son solo sociológicas.
un discurso sobre el carácter social del arte solo conserva un significado estético si las condiciones y las funciones que atribuye a la obra de arte se vuelven, por un lado, ocasiones artísticas, sugerencias operativas, premoniciones de éxito, promesas de eficacia y, por otro, resultados cumplidos, realizaciones consumadas, llamadas a la participación, formas animadas por una incesante vitalidad. Es esencial que tanto los antecedentes y los presupuestos del arte como sus funciones y sus objetivos se consideren como móviles internos de la actividad del artista y como aspectos constitutivos de la obra de arte: como posibilidades de arte y provocaciones operativas para el autor y como estímulos y reclamos interpretativos para el lector. Se evitará así, ante todo, que las categorías sociológicas determinen las categorías estéticas o pretendan sustituirlas, ya que son mas bien las categorías estéticas las que se amplían hasta abarcar el carácter social del arte; se alcanzara ademas el punto de unión entre el carácter social y personal del arte, ya que las condiciones y los objetivos sociales del arte solo encuentran su realización viva en la creatividad del artista, y la obra no consigue su expansión vital más que entre el publico que ella misma sepa sondear.
un discurso sobre el carácter social del arte solo conserva un significado estético si las condiciones y las funciones que atribuye a la obra de arte se vuelven, por un lado, ocasiones artísticas, sugerencias operativas, premoniciones de éxito, promesas de eficacia y, por otro, resultados cumplidos, realizaciones consumadas, llamadas a la participación, formas animadas por una incesante vitalidad. Es esencial que tanto los antecedentes y los presupuestos del arte como sus funciones y sus objetivos se consideren como móviles internos de la actividad del artista y como aspectos constitutivos de la obra de arte: como posibilidades de arte y provocaciones operativas para el autor y como estímulos y reclamos interpretativos para el lector. Se evitará así, ante todo, que las categorías sociológicas determinen las categorías estéticas o pretendan sustituirlas, ya que son mas bien las categorías estéticas las que se amplían hasta abarcar el carácter social del arte; se alcanzara ademas el punto de unión entre el carácter social y personal del arte, ya que las condiciones y los objetivos sociales del arte solo encuentran su realización viva en la creatividad del artista, y la obra no consigue su expansión vital más que entre el publico que ella misma sepa sondear.

todo aquello que no poseía significación era descartado. las ideas de claridad y sencillez comenzaban a sobreponerse de nuevo a los ideales de una imitación fidedigna............... parecen mostrarnos que la humanidad ha comenzado a preocuparse de otros aspectos al margen de la belleza terrena
No hay comentarios:
Publicar un comentario