domingo, 11 de diciembre de 2016

pinto o no pinto nada ESA ES LA CUESTION DE LOS GÜEVOS


No es tontería lo de cuestionarse lo de ser un buen pintor. Yo me lo cuestiono constantemente, excepto cuando me cuestiono otras cosas que son muchas y muy numerosas, y en las que invierto casi todo el tiempo, a excepción de cuando me cuestiono lo de ser un buen pintor. A veces estoy pintando y me digo: - tío, esto es una mierda; o  - tío, esto es muy fácil de hacer, no tiene ningún merito, o – tío, esto es un engaño y por lo tanto estas engañando a la peña pictórica. Y todo esto, fíjense señores, que es cuando, mas o menos la cosa me va saliendo bien. Ahora bien, redundando, lo que nadie me podrá quitar de la cabeza es que para ser un gran artista hay que comerse mucho la cabeza. Yo como verán me la como, pero además doblá, doblá:  (la cabeza, la del cuerpo, coño, que son unos mal pensados). Y estoy dale que te dale a que si esto que hago es arte, a que si mis cuadros tienen algo que ver con la creación artística, ya sea por  los colores elegidos, o por las nuevas formas que me invento, o que si inventar formas acaso es arte; a que si crear una forma nueva de exponer algo, que no expresar algo, es arte? a que si te da buena sensación espiritual, es arte? que si te da así como una mirada armoniosa de color y formas es aportación a lo pictórico? que si se parece al original? que si no, que si el peso cromático es apto? Que si lo haces rápidamente está para el aprobado artístico?. En fin, que podría estar toda la tarde así pero me está entrando una pajada mental que se mestá ablandando el cerebelo.
Asinque como decía un poca más arriba, quizás no sea un gran pintor, pero artista, soy un artista de muchos cojones, porque me como el tarro: antes de pintar, mientras pinto, y cuando veo lo pintado. He de comprarme una libretilla e ir apuntando todas las divagaciones psicocromaticas que se me ocurran,  y escribir un libro con ellas. Ahora tengo una libretilla, pero para apuntar todas esas otras difunciones de las de estar por casa, porque la separación de Paula me ha dejado en cuestión, pues así como a ojo de buen cubero, de casi todos los aspectos de la vida: el trabajo, las aficiones, los hijos (para que sirven por ejemplo), la interrelación con el resto de la humanidad masculina, el bienestar de una dieta vegetariana, mis creencias religiosas, mis ideales políticos, reciclar si o no, qué pensar de la muerte de Fidel, el IPC, la decoración de mi nueva casa, para que guardo todo, porque todo lo tiro, la relación parental. Para qué sirven los padres. Que música me tiene que gustar, me amnistío fiscalmente?
De la cosa femenina aun no estoy preparado ni para prepararme la preparación para el abordaje del tema y mejor que así sea y así lo quiero que ya me reventaría el head-balón. Y lo peor de todo: para que he votado a Podemos, si a mí el que me gusta es Arias Cañete: dales caña cañete.
En fin que estábamos en lo de comerse la bola con lo del arte y lo de apuntar las ocurrencias más señaladas. Y publicar un libro. Por lo menos y así lo creo, el mío se entendería. Porque lo que es el de Grombich ……. o ya el copón, el del señor Ramón Gaya, es que lees y lees y relees lo leído y no entiendes nada. A mí me jode no entender que dice el tío pues se de muy buena tinta que aquí el señor era muy competente escribiendo ….. y opinando y disertando de un tema del que estaba muy informado como es el tema del arte; y eso me jode porque me da a mí que pensar que:
a) es que soy analfabeto artístico
b) es que soy gilipoyas de la vida
c) es que no entiendo de lo simple que soy.
Y créanme ustedes que sé muy bien de lo que hablo pues como la narrativa actual es bastante mediocre y de putísima mierda (excepto el señor Marías que también le da bastante al coco) pues me trago para dormir ensayo tras ensayo tras ensayo de arte, casí estoy.
Hete aquí a continuación un ejemplo:

Tal efecto es, sin duda, el que Miguel Ángel se propuso conseguir. Uno de los secretos de su arte que más ha maravillado siempre es que cuanto más agita y contorsiona a sus figuras en violentos movimientos, más firme solido y sencillo resulta su contorno. La razón de ello estriba en que, desde un principio, Miguel Ángel trato de concebir figuras como si se hallaran contenidas ya en el bloque de mármol en el que trabajaba; su tarea en cuanto que escultor, que el mismo dijo, no era sino la de quitarle al bloque lo que le sobraba, es decir suprimir de él lo necesario hasta que aparecieran esas figuras contenidas en sus entrañas. De este modo, la simple forma de un bloque quedaba reflejada en el contorno de las esculturas, y estas, encajadas dentro de un lúcido esquema por mucho movimiento que el cuerpo pudiera tener.


                           




   



A mí no me toquen los cojones pero esto que ostias quiere decir.

Yo no me lo creo.


ESTE ES MIGUEL ANGEL REVILLA, QUE NO TIENE NADA QUE VER CON EL ARTE, NI EL FUTBOL NI NA DE NA. PERO ME HA SALIDO EN GUGUEL AL PONER MIGUEL ANGEL