


Pues ahora, en los momentos presentes en quescribo esto, ahora, estoy mutando de nuevo. pero con mas celeridad . El año pasado estuve en un tris de hacerme del Barsa; pero con la ilusión de que casi los cogemos pa la liga al final de temporada, pues aguante . Yeste año, con el Cristiano, el van Nistelroi recuperado, y Kaka que es muy guapo, he empezado con muy buen pie, pero entre lo del Alcorcón y lo de que ves jugar al Barsa, (y eso si es arte futbolero), pues que he decidido integrarme emocionalmente en el que me interese en el momento, en el aquí y ahora, como dicen los gestalticos, y para entender esto de la multiplicación o multiplicidad de posturas ante el fútbol, no hay mas que recordar, que en el arte pasa lo mismo con la multiplicidad de estéticas diferentes que nos encontramos, y que pueden ser gustosas sin que prevalezca la una sobre la otra y no anulando, sino complementando; es decir que la multiplicidad de las experiencias estéticas no parece, pues, incompatible con la contraposición entre belleza y fealdad. en la experiencia estética y en la actividad del critico y del contemplador es difícil de distinguir la interpretación y el juicio. pero son éstas, precisamente , las dos funciones que constituyen la actividad del contemplador, y es necesario distinguirlas cuidadosamente. Si la interpretación se caracteriza por su multiplicidad, tanto por el carácter siempre personal, como por la inagotabilidad de la obra, el juicio, por el contrario, es, como se ha visto, único y universal; es mas , puede conservar su unicidad y universalidad a través de la multiplicidad de las interpretaciones, porque el juicio es connatural y consustancial a la obra misma, y el objetivo de la interpretación es captar la obra en si misma, no a pesar de la variedad de los puntos de vista, sino precisamente a través de tal variedad; y, si no hay contradicción entre la multiplicidad en las interpretaciones y la identidad de la obra, menos aun la habrá entre la multiplicidad de las interpretaciones y la unicidad del juicio. No es difícil darse cuenta de que la idea de una multiplicidad de juicios es, no menos contradictoria que la idea de la unicidad de interpretaciones. lo que ofrece una ocasión para señalar que la multiplicidad de interpretaciones constata la riqueza inagotable de la experiencia estética, pero no su relatividad: el relativismo consiste en multiplicar el juicio, mientras que los cambios históricos y la variabilidad del gusto multiplican solo la interpretación.
Ehhhh¡¡¡¡¡ ¿donde vais? Seguid leyendo, que falta todavía una hora para que empiece el partido. (que me han dejado con la palabra en la boca¡¡¡¡)
vamos tío ¡¡¡¡¡¡ corre ¡¡¡¡¡ pasa del balón, coño¡¡¡, y corre
Yo no se porque tienen que poner la tele tan alta, se ve fatal el partido. Deberíamos hacer caso al bloguero y exigir nuestro derecho a la multiplicidad de bares para ver el fútbol.
En este aspecto, también el pintor Giotto, inició un nuevo capítulo en la historia del arte. A partir de entonces esta historia, primero en Italia, y después en los demás países, es la historia de los grandes artistas.



En este aspecto, también el pintor Giotto, inició un nuevo capítulo en la historia del arte. A partir de entonces esta historia, primero en Italia, y después en los demás países, es la historia de los grandes artistas.
2 comentarios:
Pobrecito que lastima de infancia, senti tanta pena por la mala leche de la dependienta, que casi me hago yo tambien del madrid (por lo del apoyo moral que a mi el futbol na...). De todos modos suerte para el próximo partido, aunque creo que no la necesitas, que con tanto guapo que teneis...los goles entran solos, no?
Besitos.
si es que los artistas y los poetas (aunque sean como yo, de andar por casa) teníais/mos que ser todos del pupas porque los disgustos son los mejores catalizadores del vómito creativo, y de esos el aleti sí que sabe dar (vómitos y disgustos, las dos cosas). lo que pasa es que en nuestra infancia en blanco y negro lo único que nos podía hacer sentir orgullosos de ser españoles eran las hazañas del madrid, ganando copas de europa y ligas y demostrando que aquí, aunque fuésemos unos analfabetos, también sabíamos jugar al fútbol. el madrid era lo más internacional que teníamos los que, aun siendo niños, ya nos sentíamos, aunque no lo supíeramos, ciudadanos del mundo.
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